La luz es la energía que percibimos a través de nuestros ojos y puede ser natural o artificial. La natural la podemos encontrar con los rayos del sol, el fuego o elementos que producen luz por si mismos; este tipo de luz es muy caprichosa y así cómo nos puede ayudar nos limita un poco en cuanto al momento en el que debemos tomar las fotografías. Podemos utilizarla de manera directa si queremos un efecto marcado y con sombras oscuras o desvanecerlo un poco con una pantalla o algún elemento blanco que refleje la luz y nos ayude a desvanecer los bordes marcados del objeto que fotografiemos. Por otro lado la luz artificial nos deja jugar un poco más; esta la podemos encontrar en elementos de iluminación como lámparas o flash y nos da una infinidad de opciones para crear efectos en nuestras imágenes. Podemos lograr algunos efectos con la ayuda de la luz dependiendo de la posición o intensidad con la que la utilicemos...
Si utilizamos luz frontal se obtiene la impresión de aplanar los elementos de la imagen y se realzan los colores.
Con luz lateral se realzan el volumen, la profundidad y el contraste de la composición .
Con luz cenital (osea desde abajo) se produce un efecto dramático en la imagen que marca mucho los bordes de los objetos.
Contraluz nos permite obtener la silueta de los objetos o personas.
La luz dura destaca los bordes la textura y el color; mientras que la suave proyecta menos las sombras dándonos un efecto de suavidad en la imagen.La luz semidifusa tiene las mismas propiedades de la dura pero sin crear sombras obscuras, su defecto es que apaga los colores.
Como vemos tenemos un mundo de posibilidades para jugar con la iluminación en nuestras composiciones, sólo es cuestión de practicar y observar para así, obtener los efectos deseados.
No hay comentarios:
Publicar un comentario